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miércoles, 11 de diciembre de 2013

JUAN EL BAUTISTA, su ministerio.


En todo el Antiguo Testamento tenemos referencias sobre el Salvador para el pueblo judío, hay profecías que ya nos describían al Señor, nos hablaban de El, nos daban pistas exactas de lo que tenia que acontecer.
Todas estas `profecías se cumplían una a una, todas a medida que se cumplían nos indicaban que sin lugar a dudas eran ciertas desde el mismo momento( y esta observación seguro que no es de agrado a cualquier gentil de hoy en día) en que eran reveladas por Dios a los profetas, esas profecías que hablaban de Jesús fueron todas por Dios reveladas a los profetas del pueblo elegido, casi todas están ya cumplidas y tenemos gracias Dios testimonio escrito de ellas, o sea que nadie debería de negar la veracidad de la Biblia.
Por que así quedó demostrado que se puede confiar plenamente en la Biblia inspirada por  Dios, se cumplieron y se cumplirán todas sus profecías. Estas profecías dieron en su tiempo todos los datos necesarios para reconocer sin dudar al Mesías cuando apareciese en el mundo. Aparte estas profecias sirvieron, y todavía sirven para cerrarle las puertas a cualquier posible impostor.
Citare ahora cinco profecías del Antiguo Testamento que encontraron su cumplimiento en Jesús, hay mas, elijo estas pocas a modo de repaso de lo que fue la vida de Jesús entre nosotros
Que nacería de una virgen::
*Isaías 7: 14
Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

Lugar de nacimiento:
Miqueas 5: 2
Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

Entrada de Jesus de Nazareth en Jerusalén:
Zacarías 9: 9
Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

Flagelado, insultado y escupido:
Isaías 50: 6
Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.

Clavado de manos y pies:
Salmo 22: 16
Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies.

Entre todas estas profecías ya cumplidas apareció un gran personaje en la historia del mundo, apareció el que debía preparar al pueblo elegido para la venida del Señor; apareció Juan el Bautista, solo el estaba elegido entre todo el pueblo de Israel para preparar el camino  ante el inminente inicio del ministerio del Mesías.
Juan el Bautista anunciaba la venida del gran Rey. La preparación del camino era difícil, su ministerio era denunciar el pecado del pueblo de Dios y llamarlos al arrepentimiento antes de la llegada del Mesías.
Juan el Bautista fue el profeta del cambio; ¿y en qué sentidos podemos decir que fue un profeta del cambio?
Juan Bautista tuvo como tarea el preparar el camino al Señor y para eso debía llamar al pueblo de Dios al arrepentimiento.  La palabra griega para “arrepentimiento” significa “un cambio de pensamiento o de mente”  lo que conlleva necesariamente un cambio de vida.
Además de ejercer su ministerio en el lugar en que Josué introdujo al pueblo escogido en la tierra prometida para así hacerles recordar este hecho opino que fue la manera de acercarles al arrepentimiento cambiándoles la idea preconcebida de que para acercarse al Padre solo se podía hacer en el Templo, dentro de Jerusalén, a través de sus sacerdotes, era una manera de alejarles del camino equivocado.
Debemos fijarnos que en aquella época creían que la salvación era recibida a través de realizar sacrificios en el Templo, siempre bajo el ferreo control sacerdotal, en todo momento supervisado por los sacerdotes, solo unos pocos eran los “salvos” tal como se entendían y se llevaban las leyes en aquella época. Personalmente lo comparo con la Iglesia de Roma, pues creían y siguen creyendo que solo a través de sus ministros se puede recibir el perdón a los pecados en la tierra, confesando los pecados a ellos y ellos intercediendo por nosotros para ser perdonados ,o tal como denunció públicamente Lutero, comprando su salvación, o no entienden la Biblia o la usan a su conveniencia al igual que hacían antiguamente los sacerdotes con la Ley Mosaica.
En cambio Juan el Bautista aun siendo hijo de sacerdote nunca predicó en el Templo, el fue al desierto a predicar a todo aquel que se le acercara, a todo hombre que quisiera escucharle sin distinción alguna; predicaba el perdón de pecados por medio de un bautismo para arrepentimiento, anunciaba la venida del Mesías como único modo de recibir la salvación al aceptarle como Señor y Rey, alejaba a la gente de la mentira predicada por los sacerdotes en el Templo, que al igual que hoy en día solo les interesaba el poder tanto económico como político, predicó la única verdad, tal como se pudo demostrar tiempo después cumpliéndose muchas de las profecías y entre ellas la mas importante en la historia de la humanidad, la revelación de Jesus de Nazareth
El pueblo de Israel siempre ha estado en su historia antes de la venida de nuestro Señor muy ligado al desierto.
Muchos de los acontecimientos mas importantes de la vida del pueblo de Israel tuvieron que ver con el desierto.
El acontecimiento mas importante del pueblo de Israel en el desierto fue el éxodo, la huida de Egipto hasta la tierra prometida liderada por Moisés y culminada por Josué. Durante el éxodo recibieron las tablas de la Ley, los mandamientos, recibieron las instrucciones y construyeron el Arca de la Alianza, lo mismo con lo referente al Templo, además de abrirles los ojos ante la idolatría y el libertinaje (el becerro de oro).
El bautismo que practicaba Juan era un bautismo incompleto, era un bautismo de arrepentimiento, de limpieza espiritual pues carecía del bautismo en el que se recibe el Espíritu Santo.
El Bautista bautizaba judíos para acercarles a Dios, por que aun siendo miembros del pueblo escogido se habían apartado completamente de El con ritos y costumbres paganas, por medio de este bautismo Juan tenía la finalidad de reunir al verdadero pueblo escogido y prepararlos para el inicio del ministerio de Jesús de Nazareth.
Juan Bautista bautizaba simbólicamente para arrepentimiento pero anunciaba el comienzo del ministerio de Jesús y que El seria el que les bautizaría completamente recibiendo ya el Espíritu Santo.

*Marcos 1:8.
“Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.”

El bautismo, por sí solo, no efectuaba el perdón de los pecados. El perdón depende de una verdadera actitud interna del corazón, de un quebrantamiento ante Dios, de reconocer  la culpabilidad, y de una firme decisión de cambiar radicalmente  de forma de vida.
Aunque seamos públicamente Bautizados si no existe un arrepentimiento y confesión real de nuestros pecados solo nos sirve para engañarnos a nosotros mismos, siempre antes de recibir el Bautizo del Espíritu debe haber un real arrepentimiento y firme voluntad de cambio.
Podríamos destacar cuatro características prominentes en la personalidad de Juan el Bautista, fue siempre durante su ministerio:

*Sencillo, pues vestía con piel de camello, se alimentaba de miel y langostas, vivía en el desierto sin lujos ni comodidades.

*Humilde, pues nunca tuvo ninguna actitud egocéntrica, toda la Gloria era para Dios, no se consideraba importante, simplemente hacia lo que se le ordeno que hiciera con aceptacion y voluntad de cumplir su tarea, tenia perfectamente asumida su labor de siervo del Señor.

*Fiel, pues nunca puso en entredicho su tarea por Dios ordenada, cumplió fielmente todo lo que se le había pedido, durante todo su ministerio y hasta el momento de su muerte, al igual que Nuestro Señor, nunca olvido quien era su Padre, a quien y por que debía servir y lo mas importante fue que siempre lo hizo, nunca dio la espalda al Padre.

*Valiente, pues se enfrentó al pueblo judío y sus creencias, después a sus sacerdotes y soldados, y finalmente a Herodes, nunca se echó atrás en nuestra Fe.

En definitiva, hoy sabemos que su ministerio fue el más importante en la historia del pueblo elegido antes del inicio del ministerio del Señor, debemos aprender de sus palabras que es necesario el alejarse de toda mala idea preconcebida, de todo ritual pagano, de idolatrias en los Templos, de costumbres de hombres adaptadas a nuestra Fe, de cualquier cosa que nos aleje del verdadero camino, debemos salir de cualquier Templo de Jerusalen en el que nos encontremos y acudir a nuestro desierto con firme voluntad de arrepentimiento, recordemos que en su día Juan Bautista preparó el camino al Señor y que todavia tenemos profecia sin cumplir que no dudes que se cumplirá:
El Señor regresara a por su novia.
 





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